Ahora sí que ha dado comienzo esta maravillosa estación que nos embelesa y enamora. Ésta época, en la que las fragancias de las flores, los naranjos, impregnan nuestros poros, es muy propicia para estas limpiezas, mantente al día, revisa y cambia lo que necesites. Y como es el momento más propicio para este menester, te quiero contar una historia.

A mí siempre me ha gustado remover muebles, cambiar colores de paredes, reajustar espacios que parecen imposibles.

Desde temprana edad, dedicaba mi tiempo libre a re-decorar mi casa, pero esto no era solo merito mío. Tenía una fiel amiga, mi madre, a la que yo seguía a ciegas. Cuando ella nombraba las palabras: “vamos a cambiar …”, yo ya estaba a punto.

Desde pintura, cortinas, muebles, …pero no nos olvidemos del primer y principal paso. Antes de ponerse manos a la obra, hay que “vaciar”.

Prepárate unas cuantas cajas, bolsas, (bastantes), porque hay que ver lo que cabe en los armarios. Si quieres empezar con más calma, échalo todo encima de una mesa o la cama. Cuando hayas vaciado el armario, déjalo un tiempecito respirando, luego ya le puedes pasar un trapo con agua y limón, refresca muchísimo, y purifica el ambiente además de perfumar con un suave toque cítrico.

Con el montón que tienes ahí cerquita de relleno, hazte cuentas. Puedes utilizar las cajas para meter prendas y/o objetos que ya no utilices. Ves anotando lo que introduces en una pequeña lista.  Ésta, cuando hayas acabado, y tras cerrar la caja, la pegaras encima. De este modo, siempre tienes a la vista lo que guardas en su interior. Recuerda que hablamos de cosas que piensas que todavía puedes o quieres utilizar en algún momento. Otro dato, ponle la fecha.

Imagina que guardas estas cajas en un lugar seguro, una habitación dedicada a sostener recuerdos. Cuando hayan pasado más de diez meses, y no hayas utilizado lo que dentro guardaste, medita el siguiente paso. O bien lo regalas, o retiras algo que si vas a usar, y luego … lo regalas.

La vida es tan hermosa. Sabes que ocurre cuando vaciamos todo lo que no usamos. Pues muy sencillo, todo cuanto necesitamos aparece en su momento preciso. Y de este modo terminamos “Atrayendo Bienestar”.

Y así es como vamos transcurriendo. Y si tras este precioso trabajo, te has quedado con ganas, sería hora de comenzar con la reubicación de enseres. Para ello te doy unos puntos a tener muy en cuenta.

  • Las camas dobles, deben tener la entrada por ambos lados libre. (en ocasiones las individuales también).
  • Los escritorios nunca deben dar la espalda a la puerta.
  • Los muebles con aristas pronunciadas, intentar ponerlos arrinconados, y proteger las esquinas con alguna planta.
  • Si tenemos obras pictóricas, revisar sus trazos y colores. Evitar actos agresivos y cromática demasiado fuerte.

En cuanto a los colores de paredes, tejidos, muebles, hay un amplio campo que estudiar, pronto abordaremos el tema de los Colores para la Armonía y el Bienestar con Feng Shui.

Publicado en:   Aarti. Guia Sana de Ibiza. 

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